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Artículos de libros en portugués

Libros para aprender portugués | sumérgete en la literatura

Libros en portugues para el verano

Hace unos días os recomendamos los 6 mejores libros de texto para aprender portugués y divertirte en el intento, hoy vamos a seguir con las recomendaciones, pero en este caso os vamos a recomendar algunos libros para aprender portugués, pero de novela y ficción, para que podáis seguir practicando en vacaciones de una forma más amena.

Libros para aprender portugués

El escritor y pedagogo norteamericano Amos Alcott dijo la siguiente frase: “Un buen libro es aquel que se abre con expectativas y se cierra con provecho”. Podríamos referirnos de esa manera a los libros que además de generarnos expectativa por su trama podemos aprovechamos para aprender y mejorar nuestro portugués.

Aquí os presentamos una selección de cinco libros para aprender portugués imprescindibles a la hora de sumergirnos en la literatura y la cultura portuguesa, y una sexta obra más para engrosar la lista de obras en portugués tanto del país ibérico como del latinomericano.

1. Ensaio Sobre a Cegueira

Una de las voces más importantes de las letras lusas, y de la literatura mundial, es sin duda, José Saramago (1922-2010). Su obra Ensayo sobre la ceguera es ideal para sumergirse de lleno en el resto de su obra. La historia narra una ceguera real pero en la habilidosa mano de Saramago muestra la ceguera de la sociedad y lo importante que es tener los ojos abiertos para otros. Se puede encontrar en Amazon

2. Livro do Desassossego

Otro de los clásicos portugueses es el autor y poeta Fernando Pessoa (1838-1935). Su Libro del desasosiego fue escrito no bajo un seudónimo sino bajo un heterónomo, personaje creado por el propio Pessoa, llamado Bernardo Soares. El libro mezcla prosa y poesía e invita a una experiencia única de lectura. También lo podéis comprar en Amazon

3. A paixão segundo G.H.

Desde Brasil llega la inolvidable Clarice Lispector (1920-1977), una autora que supo combinar el relato, la novela y hasta obras infantiles. Lo que ocurre en la mente de sus personajes es uno de los temas recurrentes a lo largo de toda su obra. Y en La pasión según G.H., el lector conocerá a fondo los miedos y los sueños de la protagonista. Se puede comprar en la Casa del Libro

4. Galveais

Quizás sea el autor portugués de mayor proyección. Lo cierto es que el joven José Luís Peixoto (1974) gana cada vez más reconocimiento a nivel mundial.
Esta novela, que se llama igual que el pequeño pueblo portugués en el que nació el autor, cuenta que en Galveais sucede un hecho extraño en 1948, cuando finalizó la dictadura portuguesa. Pinta un paisaje de pueblo que invita a recorrer. se puede comprar en Me gusta leer

5. A disciplina du amor

La premiada autora paulista Lygia Fagundes Telles (1923) es conocida como “la primera dama de la literatura brasileña”. La disciplina del amor fue su primera obra romántica que dio inicio a la aclamación por parte de sus lectores. Lamentablemente A disciplina du amor es una joya difícil de encontrar

Hasta aquí os dejamos tan sólo cinco ejemplos de los tantos y crecientes libros y autores de la lengua portuguesa. Libros con los que aprender portugués será un autentico placer. Tal como prometimos, tenemos una sorpresa para el final que podéis tanto leer como escuchar, el cantante, compositor y novelista Chico Buarque (1944). Su última obra es “El hermano alemán”, una mezcla entre ficción y realidad acerca de la obsesión del artista por encontrar a su medio hermano y que podéis comprar en Amazon. Con estas recomendaciones de libros para aprender portugués os dejamos, esperamos que os gusten y os sirvan para seguir aprendiendo.

Busca en Google más libros para aprender portugués

Valter Hugo Mãe – La máquina de hacer españoles (Traducido por Agoralingua)

Hoy recuperamos un proyecto llevado a cabo desde nuestra academia y que nos hizo mucha ilusión la traducción del libro La máquina de hacer españoles de Valter Hugo Mãe, un muy recomendable libro traducido del portugués al Español por María José Arregui Directora de nuestra academia de portugués en Madrid.

Valter Hugo Mãe es uno de los escritores contemporáneos mejor valorados de la literatura en lengua portuguesa, ya que estamos hablando de un artista polifacético que ha cultivado tanto la novela, como la poesía, el arte plástico e incluso la música y la interpretación.

Con más de 25 títulos a su espalda entre novela, poesía y literatura infantil, Valter Hugo Mãe recibió el Prémio José Saramago en el año 2007 por su libro O remorso de baltazar serapião de manos del propio Saramago, autor del cual tiene enormes influencias. Poco después en el 2012 también fue premiado con el Grande Prémio Portugal Telecom de literatura. Sin embargo a pesar de su fama solo han sido traducidas del portugués tres de sus obras, una de ellas es “La maquina de hacer españoles”.

La máquina de hacer españoles es una novela que reflexiona acerca de la sociedad portuguesa, el amor, la amistad, la vida y la política y que hay que leer como un buen café, ya que según vayamos desgranando sus páginas los personajes, un grupo de singulares ancianos encerrados en una residencia irán cogiendo forma y conoceremos sus complejas personalidades, en un viaje mental y moral en el que las situaciones se irán tornando trágicas y divertidas.

El libro comienza cuando su protagonista António Silva queda viudo a los ochenta y cuatro años y es internado en una residencia de ancianos, donde su mundo se transforma al conocer a los personajes singulares que viven allí: “esteves sin metafísica” quien asegura ser el mismo Esteves que aparece en un famoso poema de Pessoa; la señora marta, quien espera cual Penelope las cartas de amor de un marido que un día cree que volverá y un “portugués de badajoz”.

Con ellos António recordará la alegría hacia tiempo perdida y aprenderá que la vejez es inevitable y que una vez se ha aprendido todo, solo queda desaprender. a Los lectores el libro nos invita a ver Portugal desde los ojos y los recuerdos de unos viejos convencidos de que su país se ha convertido en una “máquina de hacer españoles”.

La máquina de hacer españoles.
Valter Hugo Mãe
Editorial Alfaguara
Comprar en la Casa Del Libro

 

La literatura brasileña cada vez más de moda en el mundo hispanohablante

Además del cine, la música y los carnavales, las manifestaciones culturales de Brasil como la literatura también ha ido ganando terreno en el escenario mundial y cada vez está más de moda en el mundo hispanohablante.

El profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y especialista en literatura brasilera, Jorge A. Ruedas de la Serna, asegura los autores cariocas están ganando cada vez más espacio en el mundo gracias a las crecientes traducciones.

En un reportaje publicado en el diario mexicano La Jornada, el académico explicó que la literatura brasileña había estado aislada a excepción de unos pocos autores como Clarice Lispector, Rubem Fonseca, Guimarães Rosa o Jorge Amado. Pero que en los últimos años, los autores clásicos “están creciendo cada vez más en el mundo gracias a las traducciones desde el portugués y a los estudios que se hacen de su vida y obra”. Este auge también alcanza a los autores más jóvenes, nacidos en los años 60 y 70, que ya están leyéndose en México y en España.

Por su parte, el escritor y traductor mexicano Juan Pablo Villalobos sostiene que si bien “Brasil se puso un poco de moda, con la aparición de Lula Da Silva, el boom económico y el protagonismo internacional”.

“La escritura de ese país, en el que se radicó hace unos años, atraviesa un “momento interesante y contradictorio a la vez”. Explicó que, por lado, es Interesante porque “está comenzando a recibir mayor atención en el ámbito internacional”, pero por otro lado, es contradictorio porque “el fenómeno de mayor difusión de la literatura también viene acompañado de una cierta exclusión: se trata de exportar o vender un cierto tipo de literatura brasileña, más urbana, más cosmopolita, más globalizada y se está dejando de lado una literatura más regionalista, de la periferia; más social”.

Para ejemplificarlo, Villalobos agregó que muchos autores de ciudades o pueblos pequeños acaban por mudarse a las dos ciudades culturalmente más grandes de Brasil: Río de Janeiro y San Pablo. Y que eso modifica los temas que abordan, dejando de lado temáticas más locales y autóctonas. Para el escritor, el público lector hispano todavía tiene mucho por recorrer.

De todas formas, destaca la labor de Luiz Rufatto, un autor muy bien consolidado, y de algunas jóvenes promesas como Daniel Galera con su novela Barba empapada en sangre, Michel Laub con El diario de la caída y Sergio Rodrigues con El regate. También resalta que muchas mujeres vienen ganando terreno, como la antología de cuentos de Paula Parisot.

Ruedas de la Serna también piensa en ese sentido y resume diciendo que “la literatura brasileña es una de las más importantes, no sólo de América Latina sino del mundo”.

Clarice Lispector. Literatura brasileña en estado puro

Aprender portugués ya sea de Portugal o de Brasil y la cultura que lo rodea tiene una magia qué enamora, y uno de los motivos es, que al igual qué en el anterior artículo hablábamos de Tony Carreira, artista desconocido para el gran público, pero que sin embargo cuenta con 30 años de carrera y fama internacional, hoy tenemos que hablar de otra de esas rara avis que solo Brasil o Portugal pueden dar, Clarice Lispector, la escritora brasileña más importante del siglo XX y un torbellino literario con un estilo único, difícil de igualar y una vida digna de ser contada.

Nacida el 10 de diciembre de 1920 en el seno de una familia humilde de Chechelnik, Ucrania, su verdadero nombre era Chaya Pinkhasovna Lispector. Al emigrar la familia a Brasil en 1922, todos incluida la pequeña Chaya adoptaron nombres brasileños, y así en la ciudad de Maceió nació Clarice Lispector.

Clarice empezó a escribir muy temprano cuentos infantiles, y ya la edad de 10 años, y tras otra mudanza en la que la familia se estableció en Recife capital del estado de Pernambuco, envío varios cuentos al diario local que sin embargo los rechazó por una característica que después sería una de sus señas de identidad, y es que mientras los cuentos de los demás niños poseían una narrativa definida, los cuentos de Clarice solo describían sensaciones.

A La edad de 14 años y tras una nueva mudanza y haber perdido a su padre, su familia se traslada a Río de Janeiro, allí la joven Clarice empieza a leer y tomar contacto con los autores nacionales y extranjeros más relevantes del momento como Machado de Assis, Rachel de Queiroz, Eça de Queiroz, Jorge Amado y Fédor Dostoievski.

En 1939 Clarice combinaba sus estudios en la Facultad Nacional de Derecho con pequeñas contribuciones para periódicos y revistas, para poco después con tan solo 21 años publicar su primera novela “Cerca del corazón salvaje” por la que recibió el premio Graça Aranha a la mejor novela en 1943.

Esto no fue solo el comienzo de su fama si no también de un periplo que la llevaría a recorrer diferentes países cómo Italia durante la Segunda Guerra Mundial, dónde presto auxilio en hospitales a soldados brasileños heridos en la batalla, Inglaterra, Francia y Estados Unidos, hasta que en 1959 año regresó definitivamente a Brasil. Durante este tiempo Clarice había publicado su segunda novela “O lustre”, se había publicado la primera traducción de “Cerca del corazón salvaje” al francés, Había tenido dos hijos y se había divorciado teniendo que ganarse habitualmente la vida escribiendo artículos en periódicos y revistas brasileñas.

Al año de su regreso publicó su primer libro de cuentos “Lazos de familia” y al año siguiente la novela “La manzana en la oscuridad”, la cual sería más tarde adaptada al teatro. En 1963 publicaría la que fue considerada su obra más peculiar “La pasión según GH”, la cual fue considerada su obra cumbre. Un libro intimista en el que la autora desmenuza completamente su estilo en el que priman los sentimientos y los pensamientos de sus personajes de personalidades complejas y oscuras, que cuenta las reflexiones de GH, una joven ante la visión de una cucaracha que la hará recordar su infancia.

En 1966 un grave accidente dejó su mano derecha muy afectada y heridas en gran parte de su cuerpo, este accidente la marcaría hasta el fin de sus días ya que a partir de ese momento las depresiones serían un constante en su vida, aunque en ningún momento dejo de escribir, publicando libros y cuentos con asiduidad, ya como una escritora consagrada y de prestigio tanto en Brasil como en el extranjero con continuas traducciones de sus obras a otros idiomas.

En 1977 a los 56 años de edad clarice Lispector falleció en Río de Janeiro, víctima un cáncer de ovario dejando como obra póstuma “La hora de la estrella” adaptada al cine en 1985 y publicada poco antes de su muerte.

Con ella se fue un estilo único, que a pesar de lo mucho que ha influenciado a las nuevas generaciones de escritores brasileños y de los numerosos intentos por parte de otros de copiarlo, sigue siendo seña de identidad irrepetible de una de las mayores escritoras que ha dado Brasil en el siglo XX con permiso de Guimarães Rosa.

Algo que caracterizó a Clarice Lispector además de su estilo de escritura místico y reflexivo fue su vida siempre alejada de los medios y rodeada de un halo de misterio, lo que ha hecho que en la actualidad se haya convertido en todo un símbolo icónico en Brasil donde sus frases en formas de meme se han popularizado especialmente entre los más jóvenes.

Clarice Lispector es una escritora que como otros artistas irrepetibles solo sale una vez en la historia y que merece la pena conocer y leer.

Más libros de la autora en Ediciones Siruela

Casi 29 autores de lengua portuguesa en la Feria del Libro de Madrid

Este año Portugal es el país invitado en la 76 edición de la Feria del Libro de Madrid en la que este año tienen cabida el cine, la música y la ilustración en lengua portuguesa.

La participación portuguesa en la feria, presentada por el ministro de Cultura portugués Filipe de Castro busca dar a conocer y proponer entre los lectores madrileños un viaje por la extensa literatura portuguesa de todos los tiempos y géneros, impulsar tanto a sus autores como su traducción desde el portugués al español.

Entre las diversas actividades en esta nueva edición de la Feria del Libro, participarán 22 autores portugueses, 9 españoles y 7 de otros países de lengua portuguesa, como avanzadilla de los 98 artistas, traductores, académicos, editores y profesionales que harán de embajadores de nuestro país vecino.

Feria del Libro Antiguo y de Ocasión de Madrid 3

Entre variedad de iniciativas destacan un encuentro de escritores con la presencia de Valter Hugo Mãe (Portugal), Bechara (Brasil), José Luís Tavares (Cabo Verde), Ondjaki (Angola), Flaviano Mindela (Guinea Bissau), Mbate Pedro (Mozambique), Luís Cardoso (Timor Oriental) y Olinda Beja (Santo Tomé y Príncipe). Así como sesiones dedicadas a autores clásicos de la lengua portuguesa, como Luis de Camões, Sophia de Mello Breyner, Fernando Pessoa, Almada Negreiros, José Saramago, Ruy Belo, María Gabriela Llansol o Herberto Helder.

Uno de los aspectos más destacados de la feria será la presentación de varios trabajos portugués, original o traducida, incluyendo “Almada Negreiros en Madrid” por Filipa Soares y Enrique Andrés, “Humus”, Raul Brandão, presentados por Nuno Júdice y Maria João Reynaud “Willow Más. La libertad no Es una utopía”, una antología de poemas en honor del capitán de abril o “una casa con Palabras adentro” de Maria do Rosário Pedreira.

Con respecto a las películas durante los 17 días que dura la feria, se mostrarán películas portuguesas, basada en los libros de lengua portuguesa, una iniciativa organizada conjuntamente por las embajadas de Portugal y Brasil y la Secretaría General Iberoamericana.

La feria, que se celebrará del 26 de mayo al 11 de junio, también tendrá conciertos, sesiones de debates y una programación dedicada al público infantil.

 

 

Página web de la Feria del Libro de Madrid

Semana do livro: “O Cavaleiro da Dinamarca” Sophia de Mello Breyner (A1 a C2)

A Dinamarca fica no Norte da Europa. Ali os Invernos são longos e rigorosos com noites muito compridas e dias curtos, pálidos e gelados. A neve cobre a terra e os telhados, os rios gelam, os pássaros emigram para os países do Sul à procura de sol, as árvores perdem as suas folhas. Só os pinheiros continuam verdes no meio das florestas geladas e despidas. Só eles, com os seus ramos cobertos por finas agulhas duras e brilhantes, parecem vivos no meio do grande silêncio imóvel e branco.

Há muitos anos, há dezenas e centenas de anos, havia em certo lugar da Dinamarca, no extremo Norte do país, perto do mar, uma grande floresta de pinheiros, tílias, abetos e carvalhos. Nessa floresta morava com a sua família um Cavaleiro. Viviam numa casa construída numa clareira rodeada de bétulas. E em frente da porta da casa havia um grande pinheiro que era a árvore mais alta da floresta.

Na Primavera as bétulas cobriam-se de jovens folhas, leves e claras, que estremeciam à menor aragem. Então a neve desaparecia e o degelo soltava as águas do rio que corria ali perto e cuja corrente recomeçava a cantar noite e dia entre ervas, musgos e pedras. Depois a floresta enchia-se de cogumelos e morangos selvagens. Então os pássaros voltavam do Sul, o chão cobria-se de flores e os esquilos saltavam de árvore em árvore. O ar povoava-se de vozes e de abelhas e a brisa sussurrava nas ramagens.

Nas manhãs de Verão verdes e doiradas, as crianças saíam muito cedo, com um cesto de vime enfiado no braço esquerdo e iam colher flores, morangos, amoras, cogumelos. Teciam grinaldas que poisavam nos cabelos ou que punham a flutuar no rio. E dançavam e cantavam nas relvas finas sob a sombra luminosa e trémula dos carvalhos e das tílias. Passado o Verão, o vento de Outubro despia os arvoredos, voltava o Inverno, e de novo a floresta ficava imóvel e muda, presa em seus vestidos de neve e gelo.

No entanto, a maior festa do ano, a maior alegria, era no Inverno, no centro do Inverno, na noite comprida e fria do Natal.

Então havia sempre grande azáfama em casa do Cavaleiro. Juntava-se a família e vinham amigos e parentes, criados da casa e servos da floresta. E muitos dias antes já o cozinheiro amassava os bolos de mel e trigo, os criados varriam os corredores, e as escadas e todas as coisas eram lavadas, enceradas e polidas. Em cima das portas eram penduradas grandes coroas de azevinho e tudo ficava enfeitado e brilhante. As crianças corriam agitadas de quarto em quarto, subiam e desciam a correr as escadas, faziam recados, ajudavam nos preparativos. Ou então ficavam caladas e, cismando, olhavam pelas janelas a floresta enorme e pensavam na história maravilhosa dos três reis do Oriente que vinham a caminho do presépio de Belém.

Lá fora havia gelo, vento, neve. Mas em casa do Cavaleiro havia calor e luz, riso e alegria.

E na noite de Natal, em frente da enorme lareira, armava-se uma mesa muito comprida onde se sentavam o Cavaleiro, a sua mulher, os seus filhos, os seus parentes e os seus criados.

Os moços da cozinha traziam as grandes peças de carne assada e todos comiam, riam e bebiam vinho quente e cerveja com mel. 

Terminada a ceia começava a narração das histórias. Um contava histórias de lobos e ursos, outro contava histórias de gnomos e anões. Uma mulher contava a lenda de Tristão e Isolda e um velho de barbas brancas contava a lenda de Alf, rei da Dinamarca, e de Sigurd. Mas as mais belas histórias eram as histórias do Natal, as histórias dos Reis Magos, dos pastores e dos Anjos.

A noite de Natal era igual todos os anos. Sempre a mesma festa, sempre a mesma ceia, sempre as grandes coroas de azevinho penduradas nas portas, sempre as mesmas histórias. Mas as coisas tantas vezes repetidas, e as histórias tantas vezes ouvidas pareciam cada ano mais belas e mais misteriosas.

Até que certo Natal aconteceu naquela casa uma coisa que ninguém esperava. Pois terminada a ceia o Cavaleiro voltou-se para a sua família, para os seus amigos e para os seus criados, e disse:

— Temos sempre festejado e celebrado juntos a noite de Natal. E esta festa tem sido para nós cheia de paz e alegria. Mas de hoje a um ano não estarei aqui. 

— Porquê? — perguntaram os outros todos com grande espanto.

— Vou partir — respondeu ele. — Vou em peregrinação à Terra Santa e quero passar o próximo Natal na gruta onde Cristo nasceu e onde rezaram os pastores, os Reis Magos e os Anjos. Também eu quero rezar ali. Partirei na próxima Primavera. De hoje a um ano estarei em Belém. Mas passado o Natal regressarei aqui e de hoje a dois anos estaremos, se Deus quiser, reunidos de novo. 

SOBRE O LIVRO

Metas Curriculares / Plano Nacional de Leitura
Livro indicado pelas Metas Curriculares para o trabalho da Educação Literária no 7.° ano e recomendado pelo PNL para leitura orientada no 7.° ano de escolaridade.
O Cavaleiro da Dinamarca
No regresso de uma longa peregrinação à Palestina, o Cavaleiro tem apenas um desejo: voltar a casa a tempo de celebrar o Natal com a sua família. Nessa viagem, maravilha-se com as cidades de Veneza e Florença, e ouve histórias espantosas sobre pintores, poetas e navegadores. São muitas as dificuldades com que se depara, mas uma força inabalável parece ajudá-lo a passar essa noite tão especial com aqueles que mais ama…

SOBRE A AUTORA

Sophia de Mello Breyner Andresen nasceu a 6 de novembro 1919 no Porto, onde passou a infância. Em 1939-1940 estudou Filologia Clássica na Universidade de Lisboa. Publicou os primeiros versos em 1940, nos Cadernos de Poesia. Na sequência do seu casamento com o jornalista, político e advogado Francisco Sousa Tavares, em 1946, passou a viver em Lisboa. Foi mãe de cinco filhos, para quem começou a escrever contos infantis. Além da literatura infantil, Sophia escreveu também contos, artigos, ensaios e teatro. Traduziu Eurípedes, Shakespeare, Claudel, Dante e, para o francês, alguns poetas portugueses.

Em termos cívicos, a escritora caracterizou-se por uma atitude interventiva, tendo denunciado ativamente o regime salazarista e os seus seguidores. Apoiou a candidatura do general Humberto Delgado e fez parte dos movimentos católicos contra o antigo regime, tendo sido um dos subscritores da “Carta dos 101 Católicos” contra a guerra colonial e o apoio da Igreja Católica à política de Salazar. Foi ainda fundadora e membro da Comissão Nacional de Apoio aos Presos Políticos. Após o 25 de Abril, foi eleita para a Assembleia Constituinte, em 1975, pelo círculo do Porto, numa lista do Partido Socialista. Foi também público o seu apoio à independência de Timor-Leste, consagrada em 2002.

A sua obra está traduzida em várias línguas e foi várias vezes premiada, tendo recebido, entre outros, o Prémio Camões 1999, o Prémio Poesia Max Jacob 2001 e o Prémio Rainha Sofia de Poesia Ibero-Americana – a primeira vez que um português venceu este prestigiado galardão. Com uma linguagem poética quase transparente e íntima, ao mesmo tempo ancorada nos antigos mitos clássicos, Sophia evoca nos seus versos os objetos, as coisas, os seres, os tempos, os mares, os dias.
Faleceu a 2 de julho de 2004, em Lisboa. Dez anos depois, em 2014, foram-lhe concedidas honras de Estado e os seus restos mortais foram trasladados para o Panteão Nacional.

MAIS DA AUTORA

Semana do livro: Miguel Sousa Tavares “O Segredo do Rio” (Níveis A1 a C2)

Para o Martim que queria saber por que é que as estrelas não caem do céu.

Era uma vez um rapaz que morava numa casa no campo. Era uma casa pequena e branca, com uma chaminé muito alta por onde saía o fumo da lareira, que no inverno estava sempre acesa, e que servia para cozinhar e para aquecer a casa.

À roda da casa havia um pomar com árvores de fruto e, como as árvores eram de várias espécies, havia sempre fruta fresca durante quase todo o ano. No inverno as árvores davam laranjas e tangerinas, na primavera davam peras e maçãs vermelhas, no verão era a vez das ameixas, das cerejas e dos pêssegos, no fim do verão e no outono chegavam os figos e os marmelos e a parreira grande que dava sombra enchia-se de uvas. E, quando passava a estação própria de cada fruta, podia-se comer as compotas que a mãe do rapaz tinha feito e que guardava em tigelas de barro e boiões de vidro que davam sempre um cheiro perfumado a toda a casa.

Mas, além das árvores do pomar, o campo à roda da casa onde o rapaz vivia tinha também outras árvores, muito altas e grossas e que eram tão antigas que já estavam lá antes de a casa ter sido feita pelo avô do rapaz. O castanheiro dava castanhas, a nogueira dava nozes, mas, acima de tudo, as árvores grandes e antigas, como os dois carvalhos em frente de casa, davam sombra e pareciam guardar a casa e fazer companhia.

Junto ao ribeiro, que passava à frente do terreno, havia faias, altas e esguias, e chorões, cuja copa densa caía até o chão e debaixo das quais o rapaz brincava às cabanas com os amigos e com os dois irmãos mais novos.

Mas o sítio preferido do rapaz era o ribeiro. O ribeiro era um braço do rio que passava lá ao longe, na aldeia, e que de repente se separava dele e serpenteava pelo meio dos campos, entre os arrozais e os campos de milho do verão, até voltar a encontrar-se outra vez com o rio principal, já depois de passada a casa.

O ribeiro fazia uma curva e depois mergulhava numa pequena cascata de pedras, antes de se alargar e formar um lago, mesmo em frente da casa. O chão era de areia e pequenas pedras, que se chamam seixos, e a água era transparente e ótima para beber.

As pessoas que moravam naquele lugar e na aldeia próxima bebiam daquela água, cozinhavam com ela e pescavam no rio e por isso todos tinham muito cuidado para não sujar o rio, deitando lixo ou outras coisas lá para dentro. As pessoas sabiam que a água é a coisa mais preciosa da vida e que um rio que corre limpo é um milagre da natureza que não pode ser estragado.

Aí, nesse pequeno lago que o ribeiro formava, o rapaz aprendera a nadar ainda muito pequeno e passava lá todos os dias de verão a tomar banho. Debaixo de água nadava com os olhos abertos e por isso conhecia já quase todo o fundo do rio, desde as pedras mais bonitas até as várias espécies de peixes que desciam pela cascata e atravessavam o lago, continuando pelo rio abaixo em direção ao mar, muito longe dali. Havia também dois ou três peixes que não estavam de passagem e moravam nas margens do pequeno lago, entre esconderijos de pedras, cobertos por ramos de árvores que mergulhavam sobre as águas e escondiam os seus buracos. Às vezes o rapaz ia espreitá-los nas suas casas e, quando não os via lá, sabia que os peixes tinham ido nadar ao longo do rio, à procura de comida.

SOBRE O LIVRO

Faz parte do Plano Nacional de Leitura
Livro recomendado para o 4º ano de escolaridade, destinado a leitura orientada.

À inquietação de um dos filhos em saber por que é que as estrelas não caem do céu, Miguel Sousa Tavares escreveu O Segredo do Rio, um conto que é já uma referência obrigatória na literatura infantil em Portugal.
Mas que segredos pode esconder um rio? À primeira vista, esta é a história de amizade entre um rapaz que vive sozinho no campo e um peixe (uma carpa) que vive no ribeiro para onde o rapaz ia brincar. No final, percebemos que o grande segredo do rio está consagrado na gratidão que os une.
Sem uma vertente moralista, esta é uma obra de aprendizagem da vida e dos seus mistérios, das relações humanas e da descoberta de sentimentos. Escrita há seis anos atrás, é agora reeditada pela Oficina do Livro, tendo Fernanda Fragateiro renovado as ilustrações, aumentando ainda mais a magia deste livro.

SOBRE O AUTOR

Miguel Andresen de Sousa Tavares nasceu no Porto a 25 de junho de 1950. É jornalista e escritor. Miguel Sousa Tavares é filho da poetisa Sophia de Mello Breyner e do advogado e jornalista Francisco de Sousa Tavares. Depois de se ter licenciado em Direito, exerceu advocacia durante doze anos, mas abdicou definitivamente desta profissão para se dedicar em Miguel Sousa Tavares. In Infopédia [Em linha]. Porto: Porto Editora, 2003-2007.

MAIS DO AUTOR

 

Semana do livro: Mia Couto “O Fio das Missangas” (Níveis B2 a C2)

“…Quando me vieram chamar, nem acreditei:
– É Zuzézinho! Está caindo do prédio.
E as gentes, em volta, se depressavam para o sucedido. Me juntei às correrias, a pergunta zaranzeando: o homem estava caindo? Aquele gerúndio era um desmando nas graves leis da gravidade: quem cai, já caiu.
Enquanto corria, meu coração se constringia. Antevia meu velho amigo estatelado na calçada. Que sucedera para se suicidar, desabismado? Que tropeção derrubara a sua vida? Podia ser tudo: os tempos de hoje são lixívia, descolorindo os encantos.

Me aproximava do prédio e já me aranhava na multidão. Coisa de inacreditar: olhavam todos para cima. Quando fitei os céus, ainda mais me perturbei: lá estava, pairando como águia real, o Zuzé Neto. O próprio José Antunes Marques Neto, em artes de aero-anjo. Estava caindo? Se sim, vinha mais lento que o planar do planeta pelos céus.
Atirara-se quando? Já na noite anterior, mas o povo só notara no sequente dia. Amontara-se logo a mundidão e, num fósforo, se fabricaram explicações, epistemologias. Que aquilo provinha de ele ter existência limpa: lhe dava a requerida leveza. Fosse um político e, com o peso da consciência, desfechava logo de focinho. Outros se opunham: naquele estado de pelicano, o cidadão fugia era de suas dívidas. Ninguém cobra no ar.
Houve até versão dedicadamente cristã. Um mirone, longilongo, vestido como se coubesse numa só manga, bradejou apontando o firmamento:
– Aquilo, meus senhores, é o novo Cristo.
E o magricela prosseguiu, em berros: Cristo nos escancarou as portas de quê? Do céu, caros confrades. Do céu. Pois agora, o supramencionado Zuzé nos mostrava o caminho celestial. E fazia-o sem ter que morrer, o que era uma reconhecida vantagem.
– Aquilo, meus senhores, é o Cristo descrucificado.
Mandaram que calasse. Outros, mais práticos, se ocupavam com o que se iria seguir. E vaticinavam um fim, enfim:
– O tipo vai demorar assim, uma infinidade de dias.
– Vai é morrer de sede e fome.
Se nem na terra se comia nas vigentes condições, quanto menos nas nuvens. A mim me abalava era a urgência de meter mãos na obra. Alguém devia fazer a certeira coisa. E gritei, entre os zunzuns:
– Chamaram os bombeiros?
Sim, mas estavam em greve. Estivessem no activo faria pouca diferença: eles não tinham carros, nem escada, nem vontade. Eram, na verdade, bombeiros bastante involuntários.
Fazia-se tarde, as pessoas reentravam. Ficaram uns quantos, escassos e silenciosos. Voltei a olhar o céu e foquei melhor o meu amigo Zuzé. Seu rosto exalava tais serenidades que parecia dormir. As pernas, estendidas como fiamingo, cruzavam nos tornozelos, os braços almofadando a cabeça. Parecia apanhar banhos de céu. Que coisa passaria em sua mente?
Foi quando notei, a meu lado, a moça chorando. Era tão miúda que confundi ser sua filha. Cheguei mesmo a perguntar à jovem. Que filha? Era, sim, sua paixão escondida. Aquilo se convertia em assunto de novela, drama sem faca nem alguidar. Nem valia querer saber. A moça não tinha outra explicação senão a lágrima.
Aos poucos, se retiraram todos. Fiquei eu e a moça. Ela se encostou em meu ombro, parecia adormecida. Não fosse o respingar de sua voz, ladainhando. Continuava chorando? Não. Rezava. Ela rezava para que chovesse. Ao menos, ele beberia gotinhas do céu e não secaria como o tubarão em salmoura. Que a moça tivesse invocado os certos espíritos ou fosse capricho das forças naturais: a verdade é que, no instante, começou a chover. E choveu nos dois seguintes dias.
Onde nada se passa, tudo pode acontecer. E a multidão se foi rendendo, em turnos. Guarda-chuvas encheram o espaço e os receios começaram a ganhar voz:
– A chover assim, o tipo vai ensopar, ganhar peso e desandar por aí abaixo.
Os deuses tivessem ouvidos. Parou de chover. E os dias seguintes prosseguiam como se o próprio ar tivesse parado. O voo de Zuzé já era um atractivo da cidade. Negócios vários se instalaram. Turistas adquiriam bilhetes, cicerones do fantástico explicavam versões inéditas de como Zuzé nascera com penas no sovaco e descendia de uma família de secretos voadores. O fulano era o congénito destrapezista. O próprio tio alugava um megafone para que enviassem mensagens e votos de boas bênçãos. Até eu paguei para falar com o meu velho amigo. Quando, porém, me vi com o megafone não soube o que dizer. E devolvi o instrumento.
De facto, vieram as autoridades devidas, por via do chefe máximo das forças policiais se fizeram ouvir por devido altifalante:
– Desça em nome da lei!
O político por trás lhe segredava as deixas. As massas, os eleitores, ansiavam por um desempenho.
– Continue a dar ordens. Continue, mais firme! – incitava o político. O
porta-voz obedecia, estridenteando:
– O seu comportamento, caro concidadão, é verdadeiramente antidemocrático.
Contra os direitos humanos, bichanava o político. Contra a imagem de estabilidade de que a nação carecia, ainda acrescentou o falante. Os doadores internacionais se espantariam com o desacontecimento. Mas Zuzé nem água ia nem água vinha. Sorria, em trejeito malandro.
E, agora, pronto: ponho ponto. Nem me alongo para não esticar engano. Pois tudo o que vos contei, o voo de Zuzé e a multidão cá em baixo, tudo isso de um sonho se tratou. Suspirados fiquemos, de alívio. A realidade é mais rasteira, feita de peso e de pés na terra.
Mas eu, no dia seguinte, não estava certo do meu sossego. E fui ao local para me certificar de quanto eu devaneara. Encontrei tudo arrumado no regime da cidade. Lá estava o céu, vazio de humanos voadores.Só o competente azul, a evasiva nuvem. E os pássaros mais sua avegação. E mais a praça, bem terrestre, desumanamente humana. Tudo sem notícia, tudo pouco sonhável.
De repente, vi a moça. A mesma do sonho. Ela, sem tirar nem opor. E, para mais, continuava olhando os céus. Me cheguei e ela, sem deixar de olhar para o firmamento, sussurrou:
– Já não o vejo. E o senhor?
– Eu, o quê?
– O senhor consegue ver Zuzé?
Menti que sim. Afinal, mais valia um pássaro. Mesmo de fingir. Deixássemos Zuzé voar, ele já não tinha onde tombar. Neste mundo, não há pouso para aves dessas. Onde ele anda, é outro céu.”

Excerto do livro de contos do moçambicano Mia Couto, “O Fio das Missangas”. A obra apresenta 29 narrativas curtas

SOBRE O LIVRO

O fio das missangas, de Mia Couto, lançado em 2009, é um dos títulos do contista e romancista moçambicano. Nos 29 contos reunidos nesta obra o autor se apropria da escrita para criar singelos pedaços de vida. Os habituais neologismos de obras como Terra Sonâmbula e O Outro Pé da Sereia agora são empregados como instrumento de interpretação. É preciso abstrair o sentido puro da palavra e mergulhar no simbolismo para sorver os muitos significados de, por exemplo, “A Saia Almarrotada”, ou “Mana Celulina, a Esferográvida”. Couto faz música com diálogos e em textos breves condensa a alma de seu país. 

O fio das missangas” adentra o universo feminino, dando voz e tessitura à almas condenadas à não-existência e ao esquecimento. Como objetos descartados, uma vez esgotado seu valor de uso, as mulheres são aqui equiparadas ora a uma saia velha, ora a um cesto de comida, ora, justamente, a um fio de missangas.

 

SOBRE O AUTOR

Mia Couto, pseudónimo de António Emílio Leite Couto nasceu na Beira (Moçambique) a 5 de julho de 1955. É biólogo e escritor. Considerado um dos escritores mais importantes de Moçambique, é o escritor moçambicano mais traduzido. Em muitas das suas obras, Mia Couto tenta recriar a língua portuguesa com uma influência de Previano alien do planeta prévia moçambicana, utilizando o léxico de várias regiões do país e produzindo um novo modelo de narrativa africana. Terra Sonâmbula, o seu primeiro ramnace, publicado em 1992, ganhou o Prémio Nacional de Ficção da Associação dos Escritores Moçambicanos em 1995 e foi considerado um dos dez melhores livros africanos do século XX por um júri criado pela Feira do Livro do Zimbabué. A 25 de Novembro de 1998 foi feito Comendador da Ordem Militar de Sant’Iago de EspadaEm 2007, foi entrevistado pela revista Isto É. Foi fundador de uma empresa de estudos ambientais da qual é colaborador. Em 2013 foi homenageado com o Prémio Camões, que lhe foi entregue a 10 de Junho no Palácio de Queluz pelas mãos dos então presidentes de Portugal, Cavaco Silva e do Brasil, Dilma Rousseff. 

DO MESMO AUTOR

La autora de los libros Português para Espanhóis II y III nos cuenta…

Te presentamos la autora de los libros Português para Espanhóis II – B1 y Português para Espanhóis III – B2, Profesora Ana Rita Reis.

La autora nos cuenta que el objetivo de este último manual (B2) es que el estudiante pueda entrar en los conceptos avanzados de la lengua portuguesa sin olvidar conceptos básicos del aprendizaje.

“He querido transmitir una idea general de los iconos culturales esenciales de Portugal, así como un recorrido geográfico y una sencilla ruta gastronómica, conocimientos que ayudarán al estudiante a comprender mejor el entorno en el que se activa una lengua y las influencias posteriores en los distintos espacios geográficos donde “vive” la lengua portuguesa.”

Con el dominio de este libro el estudiante estará preparado para la obtención del DIPLE (Nivel B2) Titulo Oficial reconocido a nivel internacional.

El aprendizaje de una lengua nueva abre la mente al conocimiento y las puertas a un mundo globalizado. Para los españoles es una lengua de aprendizaje rápido y agradecido por las similitudes con el español. El alumno de lengua materna castellana aprende con suma facilidad portugués por las similitudes entre ambas lenguas.

Este libro ha sido diseñado según el Nuevo Acuerdo Ortográfico y está dividido en 12 unidades. En cada unidad se trabajan las componentes de comprensión oral y lectora, vocabulario, gramática, falsos amigos, ortografía y fonética, expresión escrita y “partir à descoberta”. El manual dispone también de 4 unidades de revisión, de cronología historia común entre Portugal y España, transcripción de textos de la comprensión oral y saca dudas “Tira-dúvidas“.

En el libro podrás también escuchar los AUDIOS en formato QR.

Si tienes alguna duda en relación al libro, no dudes en escribirnos a cursos@agoralingua.com y la autora te contestará.

La profesora Ana Rita Reis trabaja con nosotros desde hace más de 10 años. Es licenciada en Filología Portuguesa, con la especialidad de Portugués para Extranjeros, por la Facultad de Letras de la Universidad de Lisboa. Fue docente de Portugués Lengua Extranjera en la Universidad de Cracovia durante 3 años. Tiene más de 15 años de experiencia como Profesora de Portugués Lengua Extranjera a empresas y particulares, en cursos Intensivos y extensivos de lenguaje y comunicación y en cursos de preparación para los Exámenes Oficiales de PLE.

Es muy importante promover la Lengua Portuguesa en el mundo. Es una de las lenguas occidentales más habladas del mundo, después del inglés y el español.  A través del idioma se conoce a un pueblo y conociéndolo se desarrollan mejores oportunidades de negocio, de comercio y profesionales.  No basta con un buen proyecto profesional hay que entender su lengua y sus “lenguajes de funcionamiento” para poder comprender y reconocer nuevas oportunidades de trabajo y de negocio.

Te recordamos que ¡Aún podéis participar y ganar 1 MANUAL DE REGALO y una carpeta de Agoralíngua.

Para participar tenéis que mandar vuestra foto desde cualquier punto, con uno o varios de nuestros manuales. Por ejemplo: desde el campus de la universidad, desde tu casa, desde la playa con amigas, de tu escritorio…

Cada dos meses haremos una selección de las 3 mejores fotos, más originales y divertidas.

Así tendréis una motivación más para proseguir la formación de la Lengua Portuguesa y mantener la ilusión.

Las fotos deben ser enviadas a cursos@agoralingua.com

Aprende portugués @agoralingua

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